miércoles, 2 de abril de 2014

La piel de la serpiente

Se escuchan los BUM, y los BAM, y los CRASH de una fortaleza entera desmoronandose, de los límites quebrándose uno por uno, la mente que estalla, cambia, se deforma, se desfonda. De pronto se hace tan intenso el simple hecho de estar respirando, y las mentiras que te contaste a vos mismo no son más que un velo, la piel que se parte por el sol en un día de verano. 
¿Cuándo fué que todos asumimos que tenemos años por vivir? ¿Cuándo nos volvimos tan confiados acerca del mañana? ¿Y si no llega? Finalmente, cuando vivimos los instantes las cosas salen bien, nada es para tanto, tanto no lo es todo, y de golpe descubrimos que podemos hacer milagros con solo soplar luz entre las nubes. Leo lo que escribí. No me gusta como esta escrito. Lo publico igual porque creo que tengo algo que decir, y ese algo vale más que todo giro gramatical y elocuente que pueda inyectarle.

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