Las uñas pintadas de azul, como detesta mamá.
Un libro de antropología marcado a lápiz cuidadosamente, porque los conceptos también se beben así, despacio, como si usaramos un sorbete.
Una película que creí mala y resultó ser muy buena.
Un vestido blanco reluciente.
Arena en la cartera, en la mochila, en las zapatillas.
Gusto a comienzo.
Y mi lugar favorito es el hueco entre dos brazos.
Y mi mundo sigue girando como una ruleta.
Sigo siendo un hada cuya aspiración última es tirar polvo de estrellas donde quiera que vaya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario