jueves, 30 de enero de 2014

Yo vengo


Primero estan los pies.
Ya no te importa lo que salió bien, lo que salió mal, cómo estuvo el día. Lo primero son los pies y después las piernas, que se arquean, que acompañan. Cuando te das cuenta, ya te robó las caderas. Te tiembla la cintura. ¿Perdes el equilibrio? ¡Que los brazos también vengan a la fiesta! Un hombro por acá, otro por allá. Y la cabeza, de golpe, explota en miles de colores, y ya no pensas en nada. Porque primero estaban los pies, pero ahora entró todo, todo a girar, como un violento carrousel. 
Empezas a sonreír, a gesticular de acuerdo al paso, a lo sensual, a lo añiñado y revoltoso, el pelo se suelta y ya no estás más atado. Ya no sos nada, y a la vez sos todo.Le haces el amor al viento. El cuerpo se vuelve a volcar al mundo (si, Bajtin, como en tu carnaval), caen caretas tan pesadas que hasta sentis que te elevas, que dejas el suelo, que te vas al cielo, que nada y todo importa.
Primero estan los pies, y el mundo les va detrás. No te quedes con leer esto. Probá la sensación incomparable de bailar. Todavía no sabés lo que es la libertad.

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