viernes, 25 de octubre de 2013

After hour

Me quedé ahi, con la luna llena en los ojos, contándole locuras a un par de estrellas vagabundas. Tan inquieta y curiosa, como nena chiquita, buscando sin saber qué (como mi amigo Oliveira).
En la noche yo me amparo, hecho raíces, pienso, sueño y soy mi dueña. Muchos dijeron: "Ya estamos grandes." Pero no, yo no estoy grande todavía. Yo soy como esos rayos de sol en la ventana, cuando la madrugada se pierde y se va. No estoy grande todavía, no, sigo bebiendo de las copas más lindas.
Mis pataletas y berrinches suelen parecer muy tiernas. La fórmula de la calma la tienen pocos. Casi nadie. Ya no necesito que me digan que todo va a estar bien, porque ya lo sé, me lo digo cuando soplan los vientos Mañana es mejor, cantaba el Flaco, y sigue cantando de mi pecho a mis caderas, bailotea en mi ombligo, la verdad, la única. Boxeo a los miedos y ahí ya no importa si soy bajita y caderona, inofensiva a simple vista, como las moscas. Pero a veces pico, y otras tantas muerdo, y a veces acaricio y beso. Ahi es cuando más peligrosa soy, pero contra mi misma.Y veo venir las arandelas y tachuelas, pero me río. Burlo al destino sabiendo que nací acuario pero no voy a morir así. ¿Qué es morir? Y yo qué se. Estoy ocupada viviendo, en lo bello, en lo pequeño, en este frasco o en aquél, en el mundo tan gigante, de mil sabores. Hay que probar, hay que buscar. Hay que correr y me sobra el tiempo. O no. O sí. Me río. Mi locura es un soneto.

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